03 enero 2012

Imputado por homicidio intencional hijo de Motta Domínguez

Blyde declaró que el Comandante de la GNB no ha interferido en el caso. (Foto Archivo)

Marcos Castillo | mcastillo@el-carabobeno.com

El hijo del general Luis Motta Domínguez, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana, habría sido imputado por el delito de homicidio intencional, en grado de frustración, tras accionar un arma de fuego contra un ciudadano en un local nocturno ubicado en Las Mercedes, Caracas.

Hasta el momento no se han producido declaraciones oficiales sobre este caso, pero trascendió que Luis Alfredo Motta Vargas, de 25 años, habría herido de gravedad a Luis Eduardo Martínez (30), con un arma calibre .45 que portaba.

La versión que se ha conocido extraoficialmente revela que Martínez recibió dos impactos de bala en el abdomen y se encuentra recluido en terapia intensiva en una clínica privada de la capital.

El alcalde del municipio Baruta, Gerardo Blyde, declaró este martes a Globovisión que el hecho ocurrió en una discoteca de la conocida zona capitalina la madrugada del 1° de enero.

Explicó que ambos hombres tuvieron un altercado, lo que causó que Motta Vargas se dirigiera hasta su vehículo, buscara un arma y dispara contra Martínez, hiriéndolo gravemente en el abdomen. Agregó que ese mismo día, el implicado fue presentado en el Tribunal 24° de control –que se encontraba de guardia– y posteriormente recluido en los calabozos de la sede de Polibaruta, en Piedra Azul.

“No hemos recibido ningún tipo de presión ni distorsión”, aclaró el alcalde, quien además, indicó que el Comandante de la GNB y padre del autor del hecho no ha interferido en ninguna de las decisiones del tribunal. Se desconoce si el joven posee porte de armas.

Entre tanto, Martínez se encuentra en cuidados intensivos en el Urológico San Román. Fhalon Martínez, hermana de la víctima, indicó que presenta múltiples fisuras en la zona abdominal, obstrucción del colon y debe ser operado nuevamente, pues se le realizó una primera intervención para reconstruirle el intestino. La bala aún se encuentra incrustada en la zona de la cadera.